Prot. 016/26
+Jesús Ramos por gracia de Dios y del bienaventurado apóstol Pedro, obispo de la Diócesis Primada de México
A todos los que leen estás letras, paz y bendiciones de parte de Dios nuestro Señor. Conforme a nuestra responsabilidad pastoral y la necesidad de mantener el orden administrativo en la Diócesis Primada de México, y en virtud de nuestra autoridad como Obispo Diocesano, disponemos lo siguiente:
El ministerio del párroco, confiado por el Obispo diocesano, es participación directa en la solicitud pastoral de Cristo Buen Pastor, quien conoce a sus ovejas, las guía con la verdad del Evangelio y las santifica mediante los sacramentos.
Por ello, el nombramiento de párrocos no es un acto meramente administrativo, sino un envío eclesial que confía a los presbíteros una porción del Pueblo de Dios, para que, en comunión con el Obispo, enseñen, santifiquen y gobiernen con caridad pastoral, fidelidad doctrinal y entrega total.
En virtud de la autoridad que nos ha sido conferida y para el mayor bien espiritual de los fieles, nombramos los siguientes párrocos:
Reverendo Ángel Alveiro
— Párroco de la Catedral Diocesana de México
— Párroco de la Parroquia de San Francisco de Asís
— Vicario parroquial
Mons. Rodrigo Salgado
— Párroco de la Co-Catedral Diocesana
— Párroco de la Parroquia de Nuestra Señora de Lourdes
Mons. Samuel Reyes
— Párroco de la Parroquia de la Inmaculada Concepción
— Vicario de la Co-Catedral Diocesana
— Párroco de la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús
Reverendo Carlos Ventura
—Parroco de la Parroquia San Juan Bautista
Exhortamos a los presbíteros aquí nombrados a ejercer su ministerio con celo apostólico, obediencia eclesial y profunda caridad, para gloria de Dios y edificación de su Iglesia.
Dado en el Palacio Episcopal Mexicano,
a los seis días del mes de enero,
en la Solemnidad de la Epifanía del Señor,
del año dos mil veintiséis.
Mons. Jesús Ramos
Obispo Diocesano

