Prot. 015/25


 S.E. Mons. Jesús Ramos 

Por gracia de Dios y del anillo del bienaventurado Pedro

 Obispo de la Diócesis Primada de México.

A los que leen estás letras, la paz y la bendición de parte del Señor Justo, este con cada uno de ustedes. 


Prot. 0015/25


El Vicario General es el colaborador inmediato y principal del Obispo Diocesano en el ejercicio del gobierno pastoral, administrativo y espiritual de la diócesis. Su misión consiste en asistir al Obispo en todas las funciones de gobierno, a fin de garantizar la atención diligente y ordenada de las necesidades del Pueblo de Dios, así como la promoción de la comunión eclesial en todas las parroquias, instituciones y movimientos dependientes de esta sede diocesana.


1.Comunicación con el Obispo Diocesano: Es de suma importancia que el Vicario General mantenga una comunicación constante, respetuosa y transparente con el Obispo, asegurando la coordinación efectiva de las decisiones pastorales y administrativas, así como la implementación de las orientaciones eclesiales y los planes de evangelización de la diócesis.

2.Comunicación con el Pueblo de Dios: El Vicario General debe procurar una relación cercana y fraterna con el clero, los consagrados y los fieles laicos, siendo un puente de cercanía y acompañamiento pastoral. Su labor requiere sensibilidad y discernimiento, promoviendo la unidad, la justicia y el bienestar espiritual de toda la comunidad diocesana.

3.Responsabilidad y entrega pastoral: La función del Vicario General implica un compromiso pleno, consciente y constante. No se trata de una tarea que deba asumirse de manera superficial, sino de un servicio que requiere dedicación, prudencia, fidelidad a la doctrina de la Iglesia y apertura al Espíritu Santo para guiar con sabiduría y caridad a todos los fieles.


Inspirados por el Espíritu Santo y reconociendo las cualidades de virtud, prudencia y experiencia pastoral del candidato, por la presente se nombra al Reverendísimo Presbítero Angel Alveiro como Vicario General de la Diócesis de México. Se encomienda a su ministerio la plena colaboración con el Obispo Diocesano, para el bien del Pueblo de Dios y la gloria de nuestro Señor Jesucristo, bajo la protección de la Santísima Virgen María y de todos los santos patronos de nuestra diócesis.

Dado en el palacio episcopal de México a los veintinueve días del mes de diciembre año jubilar de la esperanza 2025 bajo mi sello y firma. 



Mons. Jesús Ramos 

Obispo Diocesano 



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